Mujeres de Ciudad Arce fortalecen su liderazgo ambiental desde la formación ecofeminista

Ciudad Arce, 18 de noviembre del 2025. En el marco del proyecto “Mujeres de Ciudad Arce impulsando los derechos ambientales para una autonomía económica sostenible”, impulsado por ORMUSA con el apoyo del FCAM, se desarrolló la Escuela de formación ecofeminista en Ciudad Arce, un proceso formativo orientado a fortalecer las capacidades de las mujeres para la defensa de sus derechos ambientales, el cuidado del territorio y la construcción de comunidades más justas y sostenibles desde un enfoque de género e interseccionalidad.

La escuela consistió en cinco jornadas de formación de cuatro horas cada una, en las que participaron en promedio 29 mujeres de distintas comunidades de Ciudad Arce. Más allá de los contenidos técnicos, el espacio se convirtió en un lugar de encuentro, reflexión colectiva y fortalecimiento del liderazgo comunitario de las mujeres.

Las participantes coincidieron en que la formación les permitió no solo adquirir conocimientos, sino también ganar seguridad para actuar y hablar en defensa del medioambiente en sus comunidades. Desde la comunidad La Esperanza, en San Antonio Abad Los Indios, Edith Guadalupe Rosales de Montalvo expresó con convicción cómo este proceso transformó su mirada y su voz: “A mí me han parecido bien interesantes las jornadas a las que hemos venido porque he aprendido a cuidar el medioambiente. Ahora me siento empoderada para poder decirle a alguien cuando está haciendo algo incorrecto, por ejemplo quemando basura, talando un árbol o tirando desechos en cualquier lugar. Ya me siento con valor para decir que no lo hagan y busco las palabras adecuadas que nos han enseñado aquí para defender la naturaleza. Me siento muy contenta porque he aprendido bastante y todas las jornadas han sido superinteresantes”.

Desde la comunidad San Francisco, María Quinteros reflexionó sobre los aprendizajes acumulados a lo largo de distintas escuelas ecofeministas: “Las jornadas me han parecido interesantes porque hay cosas que no sabíamos y que hemos ido comprendiendo con el tiempo. En la escuela anterior aprendimos sobre cómo los desechables contaminan los ríos y la importancia de la limpieza comunitaria, y ahora estamos profundizando más sobre la tala de árboles y el cuidado del territorio. Aunque ambos procesos han sido diferentes, los dos nos han dejado aprendizajes valiosos para nuestra vida y nuestra comunidad”.

Por su parte, Andrea Ortiz, de la comunidad La Esperanza, destacó el impacto multiplicador de la formación: “Para mí la escuela ecofeminista ha sido muy enriquecedora. En la primera escuela adquirí conocimientos y comencé a replicarlos en mi comunidad; ahora, con esta nueva formación, me siento mucho más capacitada. En nuestro colectivo de 35 a 50 mujeres nos reunimos cada ocho días y socializamos todo lo que aprendemos aquí. Esta escuela nos ha permitido afinar detalles y sentirnos más preparadas para seguir compartiendo saberes y acciones en defensa del medioambiente”.

La Escuela ecofeminista se consolidó como un espacio clave para fomentar el tejido social entre mujeres, fortalecer su liderazgo comunitario y promover prácticas de cuidado ambiental vinculadas a la seguridad alimentaria, la autonomía económica y la prevención de todas las formas de violencia. Con este proceso, ORMUSA reafirma su compromiso de acompañar a las mujeres de Ciudad Arce en la construcción de territorios más justos, sostenibles y libres de violencia, donde la defensa de la tierra y la vida sea una tarea colectiva liderada por mujeres.